El periodo transitorio del reglamento europeo MiCA, que regula el mercado de activos digitales, entra en su recta final sin margen para extensiones. A partir del próximo 1 de julio, todos los proveedores de servicios de cripto que no hayan obtenido licencia deberán cesar su actividad de forma ordenada. En su intervención en el curso de verano organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), con el patrocinio de BBVA, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Carlos San Basilio, ha sido tajante: no habrá prórrogas ni excepciones. Las plataformas sin autorización tendrán que realizar un cierre ordenado de su negocio en España, garantizando en todo momento los derechos de sus clientes.
San Basilio no ve “urgencia” para revisar la ley de opas, aunque vislumbra “áreas de mejora”. El responsable del supervisor cree “dramática” la escasez de salidas a Bolsa en Europa
El periodo transitorio del reglamento europeo MiCA, que regula el mercado de activos digitales, entra en su recta final sin margen para extensiones. A partir del próximo 1 de julio, todos los proveedores de servicios de cripto que no hayan obtenido licencia deberán cesar su actividad de forma ordenada. En su intervención en el curso de verano organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), con el patrocinio de BBVA, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Carlos San Basilio, ha sido tajante: no habrá prórrogas ni excepciones. Las plataformas sin autorización tendrán que cerrar su negocio en España garantizando en todo momento los derechos de sus clientes.
El aviso tiene un impacto directo y de gran escala en Binance. La mayor plataforma de criptoactivos del mundo ha quedado fuera de plazo tras retirar esta semana su solicitud ante el supervisor griego, lo que la deja sin permiso para operar bajo el nuevo marco europeo. La decisión sitúa en una posición de incertidumbre a cerca de medio millón de cuentas en España, que deberán reubicar sus posiciones o proceder a su retirada en un plazo limitado.
Preguntado por este escenario, San Basilio ha admitido la “preocupación”, pero ha tratado de calmar los nervios y ha recalcado que la CNMV está en contacto con los intermediarios que no llegarán a tiempo. “Las entidades deben contactar con sus clientes para articular una transición ordenada, trasladando las posiciones a plataformas autorizadas o facilitando su recuperación”, señalan desde el supervisor. En la práctica, esto supone que Binance y otras plataformas en la misma situación no podrán captar nuevos clientes ni canalizar operaciones habituales, quedando su actividad restringida a la reducción progresiva de sus posiciones. El objetivo del regulador es evitar disrupciones en el acceso a los activos y un escenario de desprotección para los inversores en un momento crítico para el sector. La CNMV insiste en que el cese de actividad debe ejecutarse de forma ordenada y con pleno respeto a los derechos de los clientes.
En paralelo, el nuevo ecosistema regulado empieza a tomar forma. Según la CNMV, unas 14 firmas de servicios de criptoactivos —entre ellas varias entidades bancarias— ya han obtenido la autorización necesaria. A ellas se suman otras seis con expedientes en fase muy avanzada. En conjunto, y salvo inscripciones de última hora, el supervisor prevé llegar al final del periodo transitorio con alrededor de 20 proveedores autorizados para operar bajo MiCA. La CNMV espera conceder una primera tanda “significativa” de licencias antes del 1 de julio, a la que se podrían sumar nuevas autorizaciones en las semanas siguientes. “Las entidades que no tengan autorización no pueden canalizar operaciones con clientes, salvo aquellas dirigidas a la reducción de posiciones. Nuestra prioridad es que se respeten los derechos de los clientes”, ha subrayado.
Reforma de la ley de opas
A punto de cumplirse un año de la fallida opa de BBVA sobre Sabadell, siguen resonando en el mercado las dudas sobre la claridad de la normativa. El presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, ya advirtió entonces de la conveniencia de introducir cambios para evitar “dificultades de interpretación” y “errores de redacción” en algunos puntos del marco legal. Un diagnóstico que mantiene intacto.
San Basilio considera ahora que el desenlace de la operación “es una buena razón para acometer una revisión del Real Decreto”, que, aunque ha cumplido su función durante casi dos décadas, presenta áreas de mejora. “Ha funcionado durante 20 años, pero se han identificado aspectos que conviene ajustar”, ha señalado.
El responsable del supervisor precisó, no obstante, que la iniciativa corresponde al Ministerio de Economía. “Estamos en contacto con ellos y tenemos algunas ideas para desarrollar estas líneas. Son conscientes de las cuestiones en las que el Real Decreto ha tenido que ser interpretado en un sentido u otro y creemos que sería positivo que fuera más claro”, explicó. En ese sentido, añadió que, más allá de ajustes generales, existen aspectos concretos de la norma que “directamente contienen errores”. Pese a ello, San Basilio rebajó la urgencia de la reforma. A su juicio, no es una prioridad inmediata revisar la normativa de opas, aunque sí considera que debería abordarse “en su debido momento”.
Salidas a Bolsa, el reto pendiente
El presidente de la CNMV destaca la resistencia de los mercados en un contexto geopolítico de creciente incertidumbre, donde las tensiones comerciales conviven con conflictos bélicos. Pese a este entorno, Carlos San Basilio subraya que los índices se mantienen al alza, la actividad ha repuntado con fuerza en casi todos los segmentos y los diferenciales de riesgo siguen contenidos. Según los cálculos del supervisor, entre enero y mayo, las ampliaciones de capital y colocaciones aceleradas han movilizado en España cerca de 9.000 millones de euros, cuatro veces más que un año antes. Un volumen que, a su juicio, confirma la profundidad del mercado para absorber operaciones de gran tamaño.
Este dinamismo, sin embargo, contrasta con el principal punto débil del sistema: las salidas a Bolsa. “Seguimos en una situación de cuentagotas”, reconoció San Basilio. Aun así, el supervisor trabaja en varias operaciones que podrían materializarse antes o después del verano, con la expectativa de una cierta reactivación, aunque partiendo de niveles muy deprimidos.
El problema trasciende el mercado español. En palabras del presidente de la CNMV, la situación en Europa es “dramática”. Las Bolsas continentales han perdido atractivo frente a otras plazas, especialmente Estados Unidos, donde la mayor liquidez, profundidad y visibilidad siguen actuando como polos de atracción para las compañías. “Tenemos que ver cómo atajamos este problema para evitar que las empresas se vayan a EE UU”, advirtió.
Este diagnóstico conecta con una de las grandes tensiones de fondo: la necesidad de reforzar la competitividad de los mercados europeos en un entorno global cada vez más exigente. San Basilio apunta a que el “afán protector” posterior a las crisis financieras desembocó en un “tsunami regulatorio” que ha generado cargas relevantes, especialmente para pequeños inversores e intermediarios, y que puede estar frenando el desarrollo del mercado de capitales.
De ahí que la simplificación se haya convertido en una prioridad. La CNMV, en línea con las iniciativas europeas, impulsa medidas para aligerar el marco normativo sin renunciar a la protección del inversor. El objetivo es claro: reforzar la liquidez, profundizar los mercados y recuperar su atractivo como vía de financiación para las empresas.
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