El grupo farmacéutico Esteve continúa inmerso en su estrategia de expansión, con la mirada puesta en Estados Unidos, donde tiene una base importante de clientes. La compañía se hizo fuerte en ese país durante 2025 —coincidiendo con la tensión geopolítica y comercial de la Administración Trump— con la compra de una empresa con la que añade capacidad a su negocio de fabricación de medicamentos para terceros. De momento, esta mayor presencia no ha impedido que Esteve haya sufrido los efectos de los tipos de cambio, con un dólar bajo, lo que provocó que su beneficio neto se redujese un 4% con respecto al año anterior, hasta los 72 millones de euros. Las ventas de sus dos negocios —el negocio puramente farmacéutico, y el de fabricación para terceros— sumaron 828 millones de euros, un 11% más.
La compañía creció en 2025 un 11% en ventas, hasta los 828 millones de euros, y redujo su beneficio neto un 4% hasta los 72 millones
El grupo farmacéutico Esteve continúa inmerso en su estrategia de expansión, con la mirada puesta en Estados Unidos, donde tiene una base importante de clientes. La compañía se hizo fuerte en ese país durante 2025 —coincidiendo con la tensión geopolítica y comercial de la Administración Trump— con la compra de una empresa con la que añade capacidad a su negocio de fabricación de medicamentos para terceros. De momento, esta mayor presencia no ha impedido que Esteve haya sufrido los efectos de los tipos de cambio, con un dólar bajo, lo que provocó que su beneficio neto se redujese un 4% con respecto al año anterior, hasta los 72 millones de euros. Las ventas de sus dos negocios —el negocio puramente farmacéutico, y el de fabricación para terceros— sumaron 828 millones de euros, un 11% más.
La histórica farmacéutica catalana, propiedad de la familia Esteve desde su fundación en 1929, lleva varios años embarcada en un proceso de transformación y expansión, desde que en 2018 fichó al consejero delegado actual, Staffan Schüberg, con el encargo de trazar este plan de crecimiento y especialización. La compañía vendió en 2019 su división de genéricos, y al año siguiente empezó su estrategia de crecimiento inorgánico con la compra de empresas que le permitiese tener un portfolio de medicamentos especializados y rentables. En 2023, esta estrategia tomó impulso con la entrada de un inversor externo, el fondo alemán Lubea, que se convirtió en accionista al hacerse con el 26% de la compañía a través de una ampliación de capital. Esto le dio a Esteve una capacidad de inversión de 1.000 millones de euros, de los que, en los últimos dos años, ya ha invertido 500 millones para comprar empresas y crecer de forma inorgánica.
La compañía tiene dos negocios principales: la fabricación de principios activos para terceros (CDMO, por sus siglas en inglés), y el desarrollo de un portfolio propio de productos, con el foco cada vez más en las terapias altamente especializadas (el negocio puramente farmacéutico). Entre los dos negocios, Esteve logró el año pasado unos ingresos de 828 millones de euros, un 11% más que el año anterior (un 14% a tipo de cambio constante). La parte farmacéutica aportó 344 millones a la facturación (con un crecimiento del 15%), y la parte de CDMO aportó 483 millones (un incremento del 9,1%).
“Nuestros dos negocios se han expandido en 2025: hemos añadido ocho medicinas especializadas en nuestro porfolio farma, y hemos crecido en CDMO gracias a las inversiones en Estados Unidos”, ha dicho el consejero delegado en la presentación de resultados este jueves en su sede de Barcelona.
En el negocio farmacéutico, Esteve tiene el objetivo de convertirse en “una compañía global con soluciones muy especializadas, con productos para enfermedades raras o que están huérfanas de solución, y con productos que necesitan una alta especialización”, ha dicho Schüberg.
En el negocio farmacéutico, Esteve tiene siete filiales (en España, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Portugal y Estados Unidos) donde se investiga y se producen medicamentos principalmente en las áreas de la oncología, el dolor y la endocrinología.
En el negocio CDMO, Esteve tiene tres centros industriales en España y uno de desarrollo de procesos, una planta industrial en China, una planta industrial en México, y una planta industrial con capacidades de desarrollo de procesos en Estados Unidos, esta última gracias a la compra, el pasado mes de julio, de la compañía de Chicago Regis Technologies. “Es extremadamente importante que tengamos un sitio en Estados Unidos”, ha señalado Schüberg.
Gracias a las excepciones de los aranceles estadounidenses a la industria farmacéutica, el negocio de Esteve no se ve afectado por las tarifas, pero para la compañía es especialmente importante tener presencia en ese país, porque tienen una base de clientes importantes en el negocio CDMO. Esta exposición alta es la que explica también el efecto de los tipos de cambio sobre el beneficio neto, aunque la directora financiera, Roser Gomila, ha explicado que este efecto se compensa por el crecimiento de la actividad en ese país. Gomila ha cifrado en unos 12 millones el impacto de la depreciación del dólar.
Más allá de las tensiones comerciales en Estados Unidos, Esteve también se podría ver expuesta a disrupciones en las cadenas de suministro por el conflicto en Oriente Medio, ya que recibe buena parte de la materia prima de países como India o China. Schüberg ha explicado que por ahora no existe un impacto, pero ha reconocido que si el conflicto se alarga, tendrían que buscar alternativas o apoyarse en la red de clientes de la zona.
Las ventas por regiones reflejan la diversificación que ha logrado la compañía tras su expansión. España representa el 24% de las ventas, el resto de Europa el 53%, y el resto del mundo otro 23%. “Estamos en un salto cualitativo, la estrategia de adquisiciones tiene impacto”. El beneficio bruto de explotación (ebitda) señala esta fortaleza del negocio: con 151 millones, creció un 9%, y el margen bruto sobre las ventas se situó en el 18%.
En cuanto a las inversiones de 2025, Schüberg ha destacado la compra de la compañía estadounidense, la ampliación de las capacidades en la planta de Celrà (Girona), y la relocalización de la planta de China. La inversión CAPEX fue de 104 millones, y la de I+D fue de 49 millones.
La empresa también goza de una posición financiera estable, pese a la carrera de adquisiciones: con una tesorería de 395 millones y una deuda bancaria de 296 millones (0,7 veces el ebitda), la posición de caja neta queda en 99 millones. “Esta posición cambiará en los próximos años y mostrará una compañía en expansión”, ha señalado Gomila.
Para Esteve, 2026 será un año de finalizar inversiones, y la previsión es continuar creciendo en facturación hasta los 950 millones de euros, y lograr un margen bruto del 20% sobre las ventas.
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