El aumento de los rendimientos de la deuda y los precios del petróleo afectan al sentimiento inversor. Las Bolsas se han dejado llevar por las caídas mientras el crudo avanza y toca los 102 dólares el barril, con una tormenta dirigiéndose al golfo de México y en plena escalada de tensiones entre Arabia Saudí y los hutíes de Yemen, respaldados por Irán. Al mismo tiempo, el alza en la rentabilidad de los bonos ha llevado de nuevo a la deuda estadounidense a 30 años a los niveles más altos desde 2002, en el 5,72%. Un repunte que arrastra a otras referencias mundiales, y que tiene efecto directo en las renta variable.
El Ibex baja un 1,7% lastrado por los bancos y el bono a 30 años de EE UU toca niveles no vistos desde 2002
El aumento de los rendimientos de la deuda y los precios del petróleo afectan al sentimiento inversor. Las Bolsas se tiñen de rojo mientras el crudo avanza y toca los 102 dólares el barril, con una tormenta dirigiéndose al golfo de México y en plena escalada de tensiones entre Arabia Saudí y los hutíes de Yemen, respaldados por Irán. Los operadores sopesan el aumento de los flujos a través del estrecho de Ormuz frente al recrudecimiento de los ataques iraníes contra buques. El alza en la rentabilidad de los bonos ha llevado de nuevo a la deuda estadounidense a 30 años a los niveles más altos desde 2002, en el 5,72%. El alza en el día es de seis puntos básicos, y arrastra a otras referencias mundiales de la deuda, con efecto directo en las Bolsas.
Wall Street ha arrancado con caídas que llegan al 0,7% en el caso del Nasdaq, y los parqués europeos cotizan con descensos generalizados de más del 1%. El Mib italiano es el más castigado, con un retroceso de más del 2%. Por su parte, el Ibex 35 acelera la corrección al 1,8% y pierde los 19.100 puntos lastrado por los bancos. Los mayores descensos son para CaixaBank y Bankinter (-4%), el BBVA y el Santander (-3,9%). Telefónica y Cellnex destacan en las ganancias al subir un 1,4%.
El índice paneuropeo Stoxx 600 baja un 1,2%, con los bancos liderando las caídas sectoriales y las acciones tecnológicas retrocediendo desde máximos históricos. El sector automovilístico, sin embargo, desafía la debilidad general del mercado y sube alrededor del 1% tras un informe que indicaba que la Unión Europea estaba considerando limitar las importaciones de vehículos híbridos chinos al bloque.
Fabrizio Viola, gestor sénior de carteras de renta fija en Generali AM (parte de Generali Investments), considera que no hay motivos para el pánico a corto plazo pero cree que la volatilidad dominará los mercados las próximas semanas. En su opinión, “las empresas podrían enfrentarse a una presión creciente derivada de los costes de refinanciación, mientras que los inversores en renta variable podrían exigir rendimientos por dividendos más elevados para seguir siendo competitivos frente a las rentabilidades cada vez más atractivas que ofrece la renta fija”.
Las Bolsas europeas han estado bajo presión en las últimas semanas, ya que la caída del mercado global de bonos (baja el precio y suben las rentabilidades) no muestra signos de desaceleración, mientras los inversores lidian con los elevados precios de la energía y las persistentes presiones inflacionarias. La deuda española a 10 años marca una de las mayores subidas de los últimos días, pues aumenta su rendimiento, que se mueve a la inversa del precio, en 7 puntos básicos hasta el 4,1%. Peor comportamiento muestran los bonos a 10 años de Italia y Francia, por lo que todos ellos aumentan su brecha con la alemana, cuyo interés se eleva menos, 3,2 puntos.
El gobernador del Banco de Francia, Emmanuel Moulin, ha salido al paso de las reivindicaciones lanzadas por el candidato de izquierdas Jean-Luc Mélenchon reclamando una intervención del BCE y ha defendido la independencia de la institución. “Hasta ahora, solo conocía un país donde se intentó intimidar al presidente del banco central: en la América de [Donald] Trump, con Jay Powell”, ha asegurado en una entrevista en France Inter. De igual forma, Moulin ha insistido en que el papel del BCE no es “solucionar los problemas presupuestarios de los países, sino para luchar contra la inflación y mantenerla en torno al 2%”, en respuesta a la petición de la líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, quien solicitó el martes una rebaja de los tipos de interés.
Para Bert Flossbach, socio fundador de Flossbach von Storch, una intervención del BCE en Francia mediante la utilización del TPI, un mecanismo para evitar que la prima de riesgo de un país se dispare, “no solo supondría una humillación para Francia; también colocaría al BCE en una posición complicada. Al intervenir, se arriesgaría a generar un importante riesgo moral”.
De vuelta al mercado energético, aunque los envíos a través de Ormuz se han incrementado en las últimas semanas, la agencia británica Maritime Trade Operations ha informado de al menos nueve ataques en esa vía marítima en lo que va de mes. Eso ya supone la mitad del número registrado en Ormuz y el golfo Pérsico juntos en septiembre, informa Bloomberg. Teherán estaba atacando algunos buques, pero no lo suficiente como para detener el flujo de petróleo y gas, declaró el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, a Reuters en una entrevista. Mientras tanto, Washington se mantiene abierto a un acuerdo y estaba en conversaciones con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó Vance.
Más allá, la Agencia Internacional de la Energía ha acordado acelerar la liberación de reservas de petróleo pendientes de salir al mercado desde marzo. El crudo se ha disparado este año, ya que la guerra entre EE UU e Irán ha interrumpido los flujos procedentes de Oriente Próximo, avivando la inflación. Destacadas figuras del sector, entre ellas el consejero delegado de Shell, Wael Sawan, han advertido esta semana de que el mundo se está quedando sin soluciones provisionales para gestionar el impacto del conflicto, ya que las reservas globales se están agotando y los precios de los productos, incluido el gasóleo, siguen siendo elevados.
La atención se centra ahora en las actas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal y en las declaraciones de los funcionarios de la Fed en busca de nuevas pistas sobre las perspectivas de los tipos de interés. Las expectativas de otra subida de tipos en EE UU este mes se han desvanecido tras los datos de empleo más débiles de lo esperado, aunque los mercados aún anticipan nuevas subidas. Los mercados también están atentos a la temporada de ganancias del tercer trimestre, que comenzará a finales de este mes.
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