Cuando LeBron James fichó en julio de 2018 por los Lakers por 154 millones de dólares (unos 130 millones de euros al cambio de entonces), aquel no fue su mayor negocio del año. Solo unos meses antes de incorporarse al equipo de Los Ángeles, la estrella del baloncesto había titulizado por 300 millones de dólares (252 millones de euros) sus derechos de imagen, según informa Bloomberg este martes. Lo hizo a través de una sociedad de responsabilidad limitada y mediante un préstamo concedido por dos aseguradoras de vida. La operación estuvo asesorada por Guggenheim Partners,.
La operación, sin precedentes en el mundo del deporte, contó con el asesoramiento de quien años después se convertiría en propietario de los Lakers
La operación, sin precedentes en el mundo del deporte, contó con el asesoramiento de quien años después se convertiría en propietario de los Lakers

Cuando LeBron James fichó en julio de 2018 por los Lakers por 154 millones de dólares (unos 130 millones de euros al cambio de entonces), aquel no fue su mayor negocio del año. Solo unos meses antes de incorporarse al equipo de Los Ángeles, la estrella del baloncesto había titulizado por 300 millones de dólares (252 millones de euros) sus derechos de imagen, según informa Bloomberg este martes. Lo hizo a través de una sociedad de responsabilidad limitada y mediante un préstamo concedido por dos aseguradoras de vida. La operación estuvo asesorada por Guggenheim Partners,.
Estos “bonos LeBron”, cuya existencia no se había dado a conocer hasta ahora y que vencen en 2049, se estructuraron para proporcionar liquidez inmediata al jugador y están respaldados por un flujo de ingresos futuros vinculados a sus ganancias fuera del baloncesto, como su contrato de patrocinio de por vida con Nike, según han afirmado a Bloomberg personas conocedoras del asunto.
Esta oleada de préstamos comenzó antes de que el máximo responsable de Guggenheim, Mark Walter, empezara a adquirir participaciones en el histórico equipo de baloncesto hasta controlarlo a principios del año pasado. En un giro inesperado en las últimas semanas, el magnate multimillonario acordó vender los Lakers en medio de una investigación federal sobre partes de su imperio empresarial. No hay indicios de que los préstamos a LeBron tengan relación alguna con esas pesquisas.
Cada vez más deportistas y artistas utilizan ingresos futuros, como derechos de autor y acuerdos de licencia, para estructurar operaciones que les permiten obtener capital de forma inmediata. David Bowie fue el primer artista discográfico que acudió a Wall Street para monetizar los ingresos futuros de su música, allanando el camino a un pujante mercado de activos financieros poco convencionales. Hoy por hoy la titulización de catálogos musicales es una industria por sí misma.
Las dos aseguradoras involucradas en la operación por los derechos de LeBron —North American Company y Midland National— pertenecen a Sammons Financial Group. Durante una llamada con inversores esta semana, Sammons afirmó que Guggenheim fue el único gestor encargado de seleccionar los activos de las carteras de la firma hasta 2021, según personas que escucharon esas declaraciones y pidieron no ser identificadas por tratarse de asuntos confidenciales.
Sammons se ha ido distanciando recientemente de Guggenheim. La firma de Walter había contado durante mucho tiempo con la matriz de Sammons entre sus mayores inversores. Sin embargo, durante la llamada, representantes de Sammons dijeron que la compañía ha ido reduciendo esa participación, según esas personas.
Un portavoz de LeBron ha afirmado a Bloomberg que “las operaciones fueron una titulización realizada por el James con su salario personal ajeno a la NBA, sus activos y sus ingresos, una estructura financiera muy habitual para una persona con este nivel de ingresos y patrimonio”. Los representantes de Sammons y Guggenheim declinaron hacer comentarios.
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