
El Gobierno activó hace meses un instrumento que ha esperanzado a muchos empleados en los sectores más penosos de la economía española, los que concentran mayores índices de bajas y siniestralidad laboral. Mediante esa vía, los agentes sociales pueden pedir al Ejecutivo un análisis de esas variables y que en función del resultado conceda o no el anticipo de la jubilación en esa actividad. Ya hay grandes sectores que lo han pedido, entre los que destacan el transporte y la construcción. Son los dos sectores con más muertes de la economía y también dos ramas muy masculinizadas. Mientras la Seguridad Social decide sobre ambos, varios sectores muy feminizados ya llaman a la puerta: las empleadas de ayuda a domicilio, las camareras de piso y las tripulantes de cabina. “Este ministerio ha demostrado en sus políticas que es prioritario combatir las brechas de género”, defienden fuentes de la Seguridad Social.
CC OO y UGT solicitarán pronto coeficientes reductores en ayuda a domicilio y confían en la vía parlamentaria para las tripulantes de cabina. Ya hay un registro, aún sin consenso en el sector, para camareras de piso
El Gobierno activó hace meses un instrumento que ha esperanzado a muchos empleados en los sectores más penosos de la economía española, los que concentran mayores índices de bajas y siniestralidad laboral. Mediante esa vía, los agentes sociales pueden pedir al Ejecutivo un análisis de esas variables y que en función del resultado conceda o no el anticipo de la jubilación en esa actividad. Ya hay grandes sectores que lo han pedido, entre los que destacan el transporte y la construcción. Son los dos sectores con más muertes de la economía y también dos ramas muy masculinizadas. Mientras la Seguridad Social decide sobre ambos, varios sectores muy feminizados ya llaman a la puerta: las empleadas de ayuda a domicilio, las camareras de piso y las tripulantes de cabina. “Este ministerio ha demostrado en sus políticas que es prioritario combatir las brechas de género”, defienden fuentes de la Seguridad Social.
Los sindicatos están cerca de registrar la petición en ayuda a domicilio, que emplea a unas 150.000 trabajadoras. “Ninguna llega físicamente bien a sus últimos años, todas con problemas de espalda, articulaciones…”, dice el responsable sectorial en CC OO, Daniel Barragán. Coincide Moisés Torres, secretario de Acción Sindical de UGT Servicios Públicos: “Creo que es el sector que más lo necesita del país. Muchas están más para que las cuiden que para cuidar ellas”. Torres sostiene que en las próximas semanas UGT y CC OO registrarán la petición para este colectivo, “precario, muy feminizado y con muchas compañeras inmigrantes”, matiza Barragán. El sector no se caracteriza por su siniestralidad, como sucede en el transporte y la construcción, pero sí por altos índices de incapacidad temporal, así que el sindicalista confía en que el estudio de la Seguridad Social termine concediendo el anticipo del retiro.
Esta petición solo interpelaría a las empleadas en hogares, no a otras profesionales de la dependencia como las trabajadoras en residencias. Los sindicatos también se plantean pedirlo para estas cuidadoras, pero el proyecto está menos avanzado que en ayuda a domicilio. Un factor clave es que esta nueva vía solo concede los coeficientes reductores (el nombre técnico de la herramienta) cuando la penosidad de la actividad no se puede evitar con medidas correctoras. Y estas son mucho más difíciles de implementar en domicilios que en residencias.
Por otro lado, los sindicatos indican que están intentando convencer a la patronal de la ayuda a domicilio para que se sume al procedimiento. “De momento no lo hemos conseguido, pero tengo esperanza”, dice Barragán. La Seguridad Social prefiere que los expedientes lleven la firma tanto de los sindicatos como de las patronales, que haya un entendimiento de todo el sector. Eso es lo que sucede en las dos solicitudes más avanzadas hasta ahora, el transporte por mercancías (para el que en las próximas semanas se reunirá la comisión de expertos que evaluará el expediente, una vez elaborados todos los informes preceptivos) y el transportes de viajeros (aún pendiente de algún informe).
En esos casos, los sindicatos consiguieron que los empresarios apoyasen esa petición como condición para desactivar una huelga. Los patronos suelen ser reticentes, pese a que el diseño del procedimiento tiene el aval de CEOE y Cepyme, porque implica una subida de cotizaciones que debe compensar el anticipo del retiro.
Ignacio Gamboa, presidente de la Asociación Estatal de Entidades de Servicios de Atención a Domicilio —la patronal más representativa del sector—, dice que el 15 de julio recibió una carta conjunta en la que los sindicatos pedían que se sumase a la petición de coeficientes. “Estamos plenamente comprometidos en que las profesionales de nuestro sector, absolutamente feminizado, avancen en derechos”, indica el representante patronal, que a la vez matiza: “La cuestión de los coeficientes es muy importante y exige rigor técnico”. Por ello, llama a elaborar “de forma conjunta” un análisis sobre la incapacidad temporal en el sector, antes de formalizar la petición ante la Seguridad Social. Así, el representante empresarial no descarta sumarse a esta petición sindical, pero requiere ese análisis previo.
Asimismo, Gamboa subraya que el aumento del coste en cotizaciones tendría una gran repercusión en su sector, tan dependiente de la contratación pública. “Nuestros márgenes son muy estrechos. Si aumenta el coste de la cotización, necesitamos que se revisen los contratos con las administraciones”, añade.
Ese coste económico es unos de los motivos por el que la patronal de la construcción rechaza apoyar la petición que hicieron hace ya más de un año CC OO y UGT. Aunque fue la primera registrada, está a la espera de desarrollo, pendiente de la información adicional que tienen que aportar miles de empresas sobre las tareas que desarrollan sus empleados, de manera que la Seguridad Social pueda valorar la peligrosidad de esas tareas (y diferenciar entre los empleados en la construcción). Les han dado de plazo hasta febrero, y desde entonces aún quedaría un largo trámite por delante, el que ya casi han completado en el transporte.
Registro en camareras de piso
Otro sector muy feminizado en el que el debate sobre el anticipo de la jubilación está caliente es el de las camareras de piso, otro grupo que sufre mucha precariedad y con gran protagonismo de empleadas extranjeras, formado por unas 175.000 personas. A diferencia del resto de sectores antes mencionados, en este caso UGT ha registrado la petición de coeficientes por su cuenta, sin ir de la mano de CC OO. El sindicato ugetista completó el registro en julio.
Omar Rodríguez, jefe sectorial de hostelería en UGT, explica que se lanzaron por el “clamor” que percibe entre las trabajadoras. “Merecen poder jubilarse antes, sufren muchísimas enfermedades musculoesqueléticas”, dice el ugetista. Marcos Gutiérrez, responsable de CC OO Servicios, critica el paso dado por UGT, primero por la falta de coordinación sindical (que enmarca en un contexto de elecciones sindicales en el sector), pero también porque la Seguridad Social es “menos receptiva” ante las peticiones en las que no haya consenso sectorial. “Si ni siquiera lo hay entre los sindicatos, tiene menos opciones aún. Es contraproducente”, denuncia Gutiérrez.
Con todo, el responsable sectorial de CC OO indica que lo normal es que su sindicato y UGT acaben yendo de la mano, pero que antes se ha de demostrar “fehacientemente” que “hay un veto patronal”, como en la construcción. “Hemos instado a las patronales a que fijen su posición y hemos solicitado formalmente una reunión a finales de septiembre para que nos digan si sí o si no. Si no, lo haremos los sindicatos”, añade Gutiérrez.
La principal patronal en este debate es la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT). Desde esta asociación empresarial dicen que el asunto se discutirá con los sindicatos próximamente y que aún no han tomado una decisión al respecto. Los empresarios están presionados por la solicitud de los parlamentos autonómicos en los que más importa este debate, Baleares y Canarias. En ambos territorios, en los que más protagonismo económico tiene el turismo hotelero, se han aprobado sendas iniciativas que instan a la aprobación de coeficientes reductores para estas trabajadoras.
Agravio en el avión
El tercer sector feminizado con más papeletas para acceder pronto al anticipo de la jubilación es el de las tripulantes de cabina, compuesto por unas 15.000 trabajadoras. Son las únicas profesionales de los aviones que no tienen este derecho, que sí ostentan desde el siglo pasado los pilotos. En este caso los sindicatos no apuestan por el nuevo procedimiento de la Seguridad Social: como ya existe un decreto que regula los coeficientes reductores del resto de profesionales aéreos, piden que por vía parlamentaria sean incluidas en el mismo.
“Es inexplicable que con más horas de vuelo que los pilotos no accedamos a la vez a la jubilación”, dice Iván Rodríguez, responsable de comunicación del sector aéreo en CC OO. Confía en que esa modificación llegue a través de la proposición no de ley que Sumar registró en el Congreso en febrero, en la que pide que estas profesionales tengan el mismo coeficiente reductor que los pilotos. Aina Vidal, diputada que defiende esta iniciativa y presidenta de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social en el Congreso, espera que el proyecto se someta “pronto” a discusión.
“Espero que reciba el respaldo de todos los grupos políticos. Sería inexplicable que no corrijamos este agravio a las tripulantes de cabina, que muestra un profundo machismo y clasismo”, dice Vidal. Recuerda que varias sentencias judiciales han reconocido el derecho de estas profesionales a acceder a un coeficiente reductor como el de los pilotos, aunque aún no se haya trasladado formalmente a la normativa de Seguridad Social.
Vidal, además, subraya que prácticamente todos los sectores en los que ya rigen los coeficientes reductores están dominados por hombres: mineros, policías autonómicos, marineros… “Es hora de que esto cambie, una discriminación flagrante que el Gobierno puede corregir”, finaliza la diputada de Sumar y portavoz de los Comunes. “Somos absolutamente sensibles a la dimensión de género, como se demuestra en el texto del procedimiento de coeficientes reductores por penosidad, y que en 2023 se introdujo un coeficiente reductor para las rederas, además de mejorarse para las mariscadoras”, defiende el Ministerio de Seguridad Social.
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