Skip to content
  martes 1 septiembre 2026
Trending
25 de abril de 2025Íñigo Tudurí Óvilo presenta An Old Man’s Death en Sant Jordi 2025 con Editorial Letrame 13 de julio de 2026ALBERTO MARTÍN Y TINO LUIS CABRERA REPLANTEAN EL FÚTBOL BASE EN SU NUEVA OBRA ‘CONSTRUYENDO TALENTO: CÓMO DISEÑAR UN MODELO DE FORMACIÓN CENTRADO EN EL JUGADOR’ 16 de octubre de 2025Rodolfo Dragonné de la Parra impacta con una poderosa mezcla de terror y crítica social 22 de junio de 2026Miguel Ángel Gómez Ortiz desmitifica el poder de la Casa Blanca en su revelador ensayo histórico ‘DE WASHINGTON A TRUMP. USA en sus presidentes’ 18 de septiembre de 2024«Al Borde del Suicidio», un relato de superación y esperanza que rompe el silencio 14 de julio de 2026MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ ORTIZ INFILTRA EL SUSPENSE EN EL CORAZÓN DEL PODER CON ‘ASESINATO EN EL BUNKER DE LA MONCLOA’ 13 de julio de 2026NURIA ROLNIK DESAFÍA LOS ROLES DE PODER EN EL ROMANCE DE MAFIAS CON ‘AMOR IMPLACABLE’ 4 de agosto de 2026AARON ROCHA TAVAREZ REVOLUCIONA LA LITERATURA INFANTIL CON EL LANZAMIENTO DE SU LIBRO DE MISTERIO ‘LUNA Y MILO EN LA NUBE FLOTANTE’ 27 de agosto de 2026El sector de los centros de datos carga contra el real decreto del Gobierno: “Nos deja a los pies de los caballos” 20 de febrero de 2025José María Díaz Sánchez presenta «Las agujas que bordan rosas de seda», una obra que reivindica la artesanía y el empoderamiento femenino
  • Contacto
CulturaMontevideo - Toda la novedad de Montevideo y sus alrededores
  • Titulares
  • Deportes
  • Política
    • Nacional
    • Internacional
  • Policiales
  • Cultura
  • Economía
  • Sociedad
CulturaMontevideo - Toda la novedad de Montevideo y sus alrededores
CulturaMontevideo - Toda la novedad de Montevideo y sus alrededores
  • Titulares
  • Deportes
  • Política
    • Nacional
    • Internacional
  • Policiales
  • Cultura
  • Economía
  • Sociedad
  • Contacto
CulturaMontevideo - Toda la novedad de Montevideo y sus alrededores
  Economía  ¿Y si asegurar todas las viviendas fuera una política social para el siglo XXI?
Economía

¿Y si asegurar todas las viviendas fuera una política social para el siglo XXI?

1 de septiembre de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

A finales de verano el Mediterráneo vuelve a preocupar. Sus elevadas temperaturas coinciden con la temporada de tormentas y recuerdan la devastadora dana que golpeó Valencia en octubre de 2024. Nadie sabe cuándo llegará el próximo episodio extremo; pero cuando llegue, no todas las familias estarán igual de protegidas.

Seguir leyendo

 Nadie puede quedar desprotegido por no tener capacidad económica para pagar la prima del seguro obligatorio  

A finales de verano el Mediterráneo vuelve a preocupar. Sus elevadas temperaturas coinciden con la temporada de tormentas y recuerdan la devastadora dana que golpeó Valencia en octubre de 2024. Nadie sabe cuándo llegará el próximo episodio extremo; pero cuando llegue, no todas las familias estarán igual de protegidas.

El Ministerio para la Transición Ecológica acaba de advertir que el clima de la cuenca mediterránea se transforma a un ritmo superior a la tendencia global, señalando que la temperatura del Mediterráneo aumenta alrededor de 0,41 grados por década, frente a los 0,13 grados de media global, y que las olas de calor marinas son cada vez más frecuentes, largas e intensas.

Los últimos días han vuelto a mostrar hasta qué punto estos fenómenos pueden manifestarse de forma súbita. En Elche y otros puntos de Valencia y Alicante, los reventones térmicos han dejado fuertes rachas de viento, con registros que en algunas zonas de la provincia han superado los 100 kilómetros por hora, provocando daños materiales y numerosas incidencias.

También la tierra ha recordado su capacidad de generar riesgos extraordinarios. Granada ha sufrido en pocos días dos terremotos de magnitud 4,8, los pasados 15 y el 18 de agosto, acompañados de numerosas réplicas. El segundo dejó tres heridos leves, entre ellos una menor, daños materiales y evacuaciones preventivas. Desde el inicio de la secuencia sísmica se han sucedido cientos de movimientos, en su mayoría de pequeña magnitud.

Más trágico aún ha sido lo ocurrido en el Bierzo. Una fortísima tormenta provocó en Manzanedo de Valdueza una riada de agua, barro y piedras procedentes de una ladera castigada por los incendios forestales del año anterior. Dos mujeres fallecieron y cinco personas resultaron heridas, entre ellas dos menores, además de producirse importantes daños materiales.

La tragedia recuerda que estos episodios no solo destruyen patrimonio. Cuando provocan fallecimientos, la Seguridad Social constituye una primera red de protección para las familias a través de las prestaciones por muerte y supervivencia. Entre ellas, las pensiones de viudedad y orfandad, cuando concurren los requisitos establecidos. La previsión privada puede complementar esa protección: los seguros de vida o accidentes pueden dar también derecho a indemnización del Consorcio ante determinados acontecimientos extraordinarios cubiertos. Es una dimensión social que merece su propio debate.

Pero, poniendo foco en la cuestión que afecta directamente a millones de hogares: ¿qué sucede cuando una catástrofe golpea una vivienda que no está asegurada? Si una vivienda no está asegurada, por ejemplo, el Consorcio de Compensación de Seguros no indemnizará sus daños materiales por una inundación extraordinaria. Para acceder a esa protección es necesario disponer previamente de una póliza que cubra los bienes afectados y esté sujeta al correspondiente recargo.

Más noticias

La fiebre por los ETF cripto se enfría: solo uno de cada tres fondos logra ser rentable

24 de agosto de 2026

Deoleo, ante la semana clave de su venta: las claves de la puja por las marcas más valiosas del aceite de oliva

29 de agosto de 2026

Moneda de curso ilegal: así funcionan las ‘stablecoins’ blindadas creadas por y para los malos

31 de agosto de 2026

Acciona, FCC, ACS y Ferrovial compiten por el primer gran proyecto de la alta velocidad australiana

20 de agosto de 2026

Pero tampoco basta con tener seguro. Si los capitales asegurados no se han actualizado y son inferiores al valor real de la vivienda o de su contenido, existe infraseguro. Y en ese caso, la indemnización puede reducirse proporcionalmente. Una familia puede descubrir, cuando más lo necesita, que el capital asegurado resulta insuficiente.

Todo ello devuelve a primer plano un debate surgido también con los grandes incendios forestales: ¿ha llegado el momento de establecer una cobertura mínima obligatoria para la vivienda?

En Francia, el seguro de hogar es obligatorio para los inquilinos y debe cubrir determinados riesgos locativos, como incendio, explosión o daños por agua. Además, los propietarios de viviendas en régimen de propiedad horizontal o copropiedad deben contar, al menos, con cobertura de responsabilidad civil.

Portugal ofrece otro precedente. En los edificios sometidos a propiedad horizontal es obligatorio asegurar contra incendios tanto las fracciones privadas como las partes comunes.

Y España tampoco parte de cero. El artículo 17.3 de la Ley 5/2019 permite que, cuando una vivienda está hipotecada, la entidad de crédito exija un seguro de daños sobre el inmueble, siendo el cliente quien puede elegir libremente la aseguradora.

Si consideramos razonable exigir protección cuando una vivienda sirve de garantía a un banco, ¿por qué no plantearnos una protección mínima cuando está en juego el patrimonio esencial de una familia?

No se trataría de imponer un seguro de multirriesgo sofisticado. Podría diseñarse una póliza básica y asequible que incluyera incendio, responsabilidad civil y las coberturas necesarias para acceder a la protección del Consorcio frente a riesgos extraordinarios, debiéndose garantizar además la adecuación de los capitales asegurados y su actualización.

Pero cualquier obligatoriedad tendría una condición irrenunciable: nadie puede quedar desprotegido por no tener capacidad económica para pagar la prima.

Una familia vulnerable no debería elegir entre llenar la nevera, pagar la electricidad o asegurar su vivienda. Por eso, esa cobertura mínima debería ir acompañada de ayudas públicas, bonificaciones o incluso subvenciones totales para determinados niveles de renta.

El objetivo es evitar que una catástrofe se convierta en una condena económica para quien menos tiene.

Porque las catástrofes pueden ser indiscriminadas al llegar, pero son profundamente desiguales en sus consecuencias. Quien dispone de ahorro puede comenzar de nuevo. Quien carece de seguro y de recursos puede perder en unas horas el esfuerzo de toda una vida.

Quizá haya llegado el momento de cerrar esa brecha. Un seguro mínimo de vivienda, acompañado de ayudas para quien no pueda pagarlo, debería entenderse también como una política de protección social frente a las catástrofes del siglo XXI.

Luis María Sáez de Jáuregui es vicepresidente Fundación AXA

 Feed MRSS-S Noticias

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Por qué los grandes bancos vuelven a apostar por la globalización
Leer también
Economía

Por qué los grandes bancos vuelven a apostar por la globalización

1 de septiembre de 2026
Economía

Más relato que sustancia en el neocolonialismo de Trump en Venezuela

1 de septiembre de 2026
Economía

Las claves: la emergencia climática obliga a Europa a tomar una decisión sobre su futuro

1 de septiembre de 2026
Economía

Tregua comercial como propósito, gobernanza de la IA como estrategia

1 de septiembre de 2026
Economía

La Comisión Federal de Comercio de EE UU demanda a Amazon por manipular los precios de los anuncios de su plataforma

31 de agosto de 2026
Economía

Muere a los 76 años Tino Alomar, exconsejero de Turismo de Baleares y gestor de la ecotasa

31 de agosto de 2026
Cargar más
    CULTURAMONTEVIDEO.COM © 2024 | Todos los derechos reservados
    • Contacto
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad