El gigante asegurador francés AXA ha presentado al mercado su nuevo plan estratégico 2027-2029, donde se ha marcado el reto de aumentar sus objetivos de rentabilidad y crecimiento. Su consejero delegado, Thomas Buberl, ha explicado en un encuentro con prensa e inversores celebrado hoy en París, que esperan que la inteligencia artificial (IA) les ayude a alcanzar los 100 millones de clientes antes de 2030 y a generar más de 25.000 millones de efectivo en los tres años. La Bolsa ha recibido con cierta frialdad el plan y las acciones de AXA pierden un 1% a media mañana, mientras que las Bolsas europeas ceden un 0,7%.
El gran grupo asegurador francés presenta su plan trienal con el objetivo de alcanzar los 100 millones de clientes
El gigante asegurador francés AXA ha presentado al mercado su nuevo plan estratégico 2027-2029, donde se ha marcado el reto de aumentar sus objetivos de rentabilidad y crecimiento. Su consejero delegado, Thomas Buberl, ha explicado en un encuentro con prensa e inversores celebrado hoy en París, que esperan que la inteligencia artificial (IA) les ayude a alcanzar los 100 millones de clientes antes de 2030 y a generar más de 25.000 millones de efectivo en los tres años. La Bolsa ha recibido con cierta frialdad el plan y las acciones de AXA pierden un 1% a media mañana, mientras que las Bolsas europeas ceden un 0,7%.
“Los resultados de los últimos años han sido excepcionales, pero queremos más, queremos salir a conquistar nuevos mercados, queremos conquistar más el corazón de nuestros clientes y queremos sentar las bases para conquistar el futuro”, ha enfatizado Buberl.
El directivo ha puesto cifras a esta ambición de crecimiento. En términos puramente financieros, el grupo se ha marcado el reto de que su beneficio por acción crezca a una tasa media anual de entre el 7% y el 9% y que el retorno sobre el capital propio (ROE, en la jerga) esté entre el 15% y el 17% (por encima de la media del sector). La guinda será superar la barrera de los 100 millones de clientes, frente a los 92 millones actuales, y ser capaces de generar 25.000 millones de euros de caja.
El plan también contempla mantener el nivel actual de retribución a los accionistas. AXA seguirá repartiendo el 75% del beneficio generado. El 60% de las ganancias irá al pago de dividendos y otro 15% se destinará a la recompra de acciones, otra vía de recompensar a los dueños de los títulos bursátiles.
Pese a la tibia reacción de los mercados a la presentación del nuevo plan estratégico, la inmensa mayoría de las casas de análisis que siguen la evolución de AXA mantienen una posición de comprar o sobreponderar. Sus acciones cotizan muy cerca de máximos históricos, en 43 euros, y se han revalorizado un 87% en los últimos cinco años.
Thomas Buberl cumple ahora justo 10 años al frente de AXA. Desde su nombramiento como primer ejecutivo en 2016 ha conseguido una notable transformación de uno de los transatláticos de las finanzas francesas. Su designación no estuvo exenta de polémica, por su origen alemán. Era la primera vez que alguien no nacido en Francia llevaba las riendas de AXA.
Bajo su mandato, AXA adquirió la empresa estadounidense XL, especializada en grandes riesgos y pólizas corporativas, lo que fue una de las mayores adquisiciones del grupo. Su gran objetivo era que AXA no fuera tan dependiente de los seguros de vida, y que tendiera más hacia otro tipo de pólizas. Otra operación de calado fue la venta de su gestora de activos, AXA Investment Management, al grupo galo BNP Paribas, con el que mantendrán una relación de asociación durante 15 años. Su última adquisición ha sido la aseguradora italiana Prima, especializada en ventas por internet.
Ahora, el grupo quiere centrarse en el crecimiento orgánico. “Hemos demostrado que somos capaces de crecer sin necesidad de compras, aunque no renunciaremos a operaciones puntuales si son atractivas”, ha reflexionado Buberl.
La gran palanca en la que AXA va a apoyarse para seguir ampliando su cuota de mercado es la IA. La aseguradora ya aplica esta tecnología para afinar los precios de las pólizas, para mejorar la política de suscripción —aquilatando más los riesgos asumidos—, para facilitar la labor comercial de sus agentes y para acelerar los tiempos de respuesta en caso de siniestros. “No contemplamos reducciones de plantilla por la IA, al revés, esperamos contratar a más de 30.000 personas en los tres próximos años”, ha asegurado Buberl. En España, la aseguradora alemana Allianz ya ha realizado algunos despidos en su filial de atención telefónica alegando la irrupción de la IA.
“La IA ya es una realidad en AXA y queremos que juegue un papel central en nuestro crecimiento para los próximos años”, ha apuntado el consejero delegado. Desde la aseguradora se calcula que la generación de valor directamente ligada a esta tecnología estará entre 500 y 700 millones de euros.
Pero la IA no será solo una palanca de crecimiento. También será una vía de negocio para AXA. La compañía tiene una potente división de ciberriesgos, dentro de su filial AXA XL, y una de las líneas de negocio que más está creciendo es la de ayudar a sus clientes a prepararse ante las amenazas crecientes de ataques online perpetrados con la IA. Si los malos se arman con algoritmos, las empresas también deberán defenderse con estas mismas armas.
Varios directivos de AXA se han referido a España durante la presentación como un caso de éxito. “Es uno de los países que más rápido está integrando la IA en todos los procesos”, ha explicado Buberl. También esperan del mercado español que su nueva filial de seguro directo, Prima, pueda obtener fuertes crecimientos: “aspiramos a convertirnos en líderes del seguro directo en España”, ha subrayado Patrick Cohen, responsable de AXA para el mercado europeo.
Desde París también se muestran muy optimistas con el potencial de crecimiento de AXA España en el negocio de los seguros médicos, donde ya cuentan con más de 600.000 asegurados. También está creciendo en centros médicos, para sus clientes y para terceros. En Cantabria, el grupo adquirió el hospital Mompía (al adquirir la aseguradora Igualatorio de Cantabria) y ha abierto un centro de especialidades. También ha inaugurado una clínica en Palma de Mallorca y cuenta con varios centros médicos en Barcelona.
Guillaume Borie, jefe de estrategia y finanzas del grupo AXA y mano derecha de Buberl, explica en un encuentro con CincoDías que “en España se aprecia muy bien la apuesta por la diversificación del negocio, con una fuerte aceleración en seguros de salud y una propuesta más integral al disponer de nuestras propias clínicas”. La consejera delegada en España, Olga Sánchez, se ha marcado el reto de llegara los 30 centros médicos propios para 2030.
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