Pontes, el proyecto del Banco Central Europeo (BCE) que aspira a sentar las bases de un ecosistema financiero digital y tokenizado en el Viejo Continente, pasa de la teoría a la práctica. El fondo europeo de rescate, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), ha emitido su primer bono nativo digital, por valor de 1.000 millones de euros, en la blockchain, y se liquidará a través de la plataforma Pontes del Eurosistema en dinero de banco central. En la operación participan también el Bundesbank y Clearstream.
La emisión por valor de 1.000 millones de euros, se gestiona en la ‘blockchain` y se liquida con dinero del banco central
Pontes, el proyecto del Banco Central Europeo (BCE) que aspira a sentar las bases de un ecosistema financiero digital y tokenizado en el Viejo Continente, pasa de la teoría a la práctica. El fondo europeo de rescate, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), ha emitido su primer bono nativo digital, por valor de 1.000 millones de euros, en la blockchain, y se liquidará a través de la plataforma Pontes del Eurosistema en dinero de banco central. En la operación participan también el Bundesbank y Clearstream.
La infraestructura del BCE permite liquidar operaciones financieras mayoristas basadas en tecnología de registro distribuido (DLT), como la blockchain, con el dinero de banco central. Para hacerlo posible, conecta las infraestructuras DLT privadas con los sistemas Target (la infraestructura tecnológica del Eurosistema para liquidar en tiempo real pagos en euros).
En esta operación, el Bundesbank actúa como agente emisor y de pago, coordinando los aspectos operativos de la emisión, mientras Clearstream proporciona la infraestructura digital de mercado. La entidad administra el bono digital en su propia plataforma de valores tokenizados D7, donde permite que la entrega del bono al comprador y el pago se realicen de forma simultánea, evitando riesgos para ambas partes. El pago se liquida mediante Pontes directamente en Target2, el sistema de pagos del Eurosistema para grandes transacciones financieras.
La entidad ha asegurado que el bono, con un cupón del 3,375% y vencimiento el 8 de abril de 2030, registró una sólida demanda, con órdenes superiores a los 2.200 millones de euros. Se prevé que la emisión cotice en la Bolsa de Luxemburgo (LuxSE) y que sea aceptada como garantía ante el Eurosistema y como colateral en operaciones financieras. Los bancos colocadores de la operación fueron DZ BANK, HSBC, el Santander y Société Générale.
Pierre Gramegna, director gerente del Mecanismo Europeo de Estabilidad, ha descrito esta emisión como un hito. “Pontes demuestra la capacidad de Europa para desarrollar infraestructuras de pago fiables e innovadoras, situando al continente a la vanguardia de las finanzas digitales. Esto fortalecerá el papel internacional del euro y profundizará los mercados europeos de capitales”, ha afirmado en un comunicado.
Esta transacción también es la prueba de la integración de la tecnología de registro distribuido, como la blockchain, en la infraestructura de los mercados financieros europeos. “Demuestra el potencial de la DLT para hacer más eficientes la emisión y liquidación de valores y contribuirá al fortalecimiento del mercado europeo de capitales”, ha explicado Joachim Nagel, presidente del Bundesbank.
Stephanie Eckermann, miembro del consejo ejecutivo de Deutsche Börse Group y presidenta de Clearstream, coincide con esta lectura: “Con el lanzamiento de Pontes, las operaciones mayoristas en dinero de banco central se han convertido en una realidad operativa y en una parte fundamental del procesamiento de valores sobre registros distribuidos”.
El BCE apuesta por esta nueva plataforma para adaptarse a los tiempos. Las infraestructuras del mercado financiero se han basado tradicionalmente en sistemas centralizados, donde los pagos y las transacciones de valores se procesan y liquidan a través de una base de datos central. Pero en los últimos años se ha avanzado con soluciones como la DLT, que consiste en una base de datos descentralizada, que permite compartir información y mantenerla sincronizada en una red. A través de unos algoritmos de consenso y la criptografía, garantiza que estos registros sean inmutables y la operativa, instantánea. Con este proyecto, el BCE busca conectar bancos, mercados y plataformas financieras en un mismo entorno y allanar el camino hacia un mercado que pueda operar las 24 horas del día, siete días a la semana, a partir de 2028.
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