Las Bolsas han encarado la sesión final de la semana con la vista puesta en dos focos de atención: las negociaciones para normalizar el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz y los datos de empleo de Estados Unidos. Ambos factores están dando un respiro a los inversores. El peor dato de empleo para un mes de julio en Estados Unidos desde 2010 enfría las expectativas de nuevas subidas de tipos de la Reserva Federal, mientras las señales de avances diplomáticos en Oriente Próximo rebajan la presión sobre el petróleo. Con el brent de nuevo por encima de los 83 dólares, las Bolsas europeas prolongan la tendencia alcista y Wall Street vuelve a las ganancias.
La destrucción de 23.000 empleos en EE UU enfría las expectativas de nuevas subidas de tipos de la Fed
Las Bolsas han encarado la sesión final de la semana con la vista puesta en dos focos de atención: las negociaciones para normalizar el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz y los datos de empleo de Estados Unidos. Ambos factores están dando un respiro a los inversores. El peor dato de empleo para un mes de julio en Estados Unidos desde 2010 enfría las expectativas de nuevas subidas de tipos de la Reserva Federal, mientras las señales de avances diplomáticos en Oriente Próximo rebajan la presión sobre el petróleo. Con el brent de nuevo por encima de los 83 dólares, las Bolsas europeas prolongan la tendencia alcista y Wall Street vuelve a las ganancias.
La gran referencia macroeconómica ha llegado precisamente desde Estados Unidos con los esperados datos de empleo. La primera economía mundial destruyó 23.000 puestos de trabajo, unos datos mucho peores de los previstos, ya que el mercado contaba con que se crearían 80.000 nuevos empleos. El informe confirma así un enfriamiento del mercado laboral que los inversores ven como una señal de que la Reserva Federal podría abandonar su política de endurecimiento monetario.
“El informe de empleo del viernes es de gran importancia para los mercados, dado el rápido repunte que ha experimentado la Bolsa durante la última semana, y en última instancia, necesitaremos ver una cifra que no sea ni demasiado positiva ni demasiado negativa para que el mercado siga subiendo”, dijo Clark Bellin de Bellwether Wealth. La probabilidad que concede el mercado a una subida en septiembre ha caído hasta alrededor del 40%, desde el 55% previo a la publicación de las nóminas. Estas noticias han servido de estímulo para la renta variable y, al cierre de los mercados europeos, el S&P 500 sube un 0,6%, el Nasdaq un 1,3% y el Dow Jones un 0,2%.
La próxima prueba llegará con los datos de inflación de la semana que viene, que serán decisivos para ver si este giro en las expectativas monetarias se consolida en favor de un recorte de las tasas. “Con los rendimientos y la inflación aún como los principales riesgos para las acciones, esperamos que el informe de empleo no agrícola del viernes se comporte como una ‘buena noticia’“, dijo Michael Feroli, economista jefe para EE UU de JPMorgan, añadiendo que un buen número de empleos reforzaría los precios altos a largo plazo y ejercería presión al alza sobre los tipos.
El otro gran condicionante de la sesión sigue estando en Oriente Próximo. La incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz mantiene en vilo a los mercados, aunque las expectativas de algún tipo de acuerdo entre Irán y los países del Golfo han devuelto al petróleo brent por debajo de los 83 dólares el barril. Las negociaciones no están cerradas. Irán estudia limitar el paso por Ormuz de barcos estadounidenses, israelíes y de otros países considerados hostiles. Omán, que ejerce de intermediario, trabaja en una fórmula para restablecer el tránsito. Donald Trump, por su parte, aseguró el jueves que las conversaciones avanzan y expresó su confianza en que el conflicto pueda acercarse a su fin.
En cualquier caso, la esperanza de que se llegue a un acuerdo definitivo impulsa a las Bolsas europeas, que avanzan una sesión más. El Ibex 35 después de prepararse durante toda la sesión para revalidar máximos, se ha girado al final de la jornada y ha cerrado con ligeras caídas. De todas formas, sube un 2% en la semana y se mantiene en zona de máximos en los 20.176 puntos. Indra (+2,9%), Cellnex (+2,8%) y Amadeus (+1,8%) han sido los valores más alcistas de la sesión. En el lado de las caídas, Acerinox se deja un 1,37%, ArceloMittal un 1,32% y Mapfre un 1,21%. En el resto de Europa las ganancias son más amplias. El Dax alemán sube un 0,9%, el Cac francés un 0,3% y el Ftse de Londres un 0,5%. El Mib italiano se mantiene prácticamente en tablas. En la semana, las plazas europeas ganan entre un 2,5% y un 3%.
Los gestores apuntan a que las plazas europeas pueden verse favorecidas por las nuevas inversiones en sectores estratégicos. “Tras años de infrainversión, Europa está entrando en lo que podría convertirse en un importante ciclo de inversión. Probablemente será necesario un volumen significativo de inversión de capital en áreas como defensa, transición energética, electrificación, centros de datos, infraestructuras, inteligencia artificial y autonomía digital. Este amplio ciclo de inversión de capital podría generar oportunidades atractivas para aquellos inversores capaces de aportar capital a largo plazo a empresas de elevado crecimiento situadas en el centro de la agenda europea de soberanía”, señala Raphaël Thuin, director de estrategias de mercados de capitales de Tikehau Capital.
En Asia, la sesión del viernes ha dejado un balance más dispar. El Nikkei japonés ha cerrado con un recorte del 0,12%, mientras que el Kospi de Corea del Sur ha cedido un 0,6% y acumula un descenso del 5,1% en la semana, su séptima consecutiva de caídas. El índice se había duplicado en la primera mitad del año, impulsado por la fuerte demanda de acciones de chips vinculados a la IA. En China, el Shanghai Composite ha despedido la semana con una subida del 1% después de que los datos mostraran que la enorme maquinaria exportadora de China seguía avanzando con fuerza para impulsar la economía.
De todas formas, los gestores mantienen la cautela. Ulrike Hoffmann-Burchardi, de la Oficina de Inversiones de UBS, advierte de que los principales riesgos siguen siendo una inflación resistente, unos precios energéticos elevados y la posibilidad de que la Fed mantenga una política monetaria más restrictiva de lo que descuentan los inversores. La fuerte recuperación de las Bolsas durante la última semana deja además poco margen para decepciones.
En el mercado de deuda, el bono estadounidense a 10 años cae ligeramente hasta el 4,65%. El bund alemán se mantiene en el 3,1% y el bono español en el 3,56%. Por su parte, el oro mantiene su escalada de las últimas sesiones y cierra la semana por encima de los 4.400 dólares la onza.
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