El mercado minorista eléctrico ha ganado protagonismo en el debate público. Conviene abordarlo con precisión: distinguir realidades muy distintas y acompañar la exigencia con propuestas concretas.
Quien incumple las obligaciones y deja de pagar al sistema debe ser inhabilitado, sin trasladar la carga regulatoria a las comercializadoras que sí cumplen
El mercado minorista eléctrico ha ganado protagonismo en el debate público. Conviene abordarlo con precisión: distinguir realidades muy distintas y acompañar la exigencia con propuestas concretas.
El mercado minorista de la electricidad ocupa desde hace semanas un lugar destacado en la información económica. Que un servicio esencial suscite atención pública es legítimo y saludable, y el sector debe recibir ese escrutinio sin incomodidad alguna.
Desde Acenel —asociación que representa a más de 50 comercializadoras independientes de electricidad— consideramos necesario aportar algunas precisiones. Empecemos por un dato que rara vez acompaña a los titulares: las comercializadoras que ejercen hoy de manera efectiva su actividad en España son en torno a 450, y la práctica totalidad de ellas cumple con rigor sus obligaciones.
La segunda precisión es elemental: hay que distinguir. No es lo mismo una comercializadora que presta servicio con normalidad y atiende puntualmente sus obligaciones que una sociedad que incumple sus compromisos económicos con el sistema. Son realidades distintas, exigen tratamientos distintos y agruparlas bajo una misma etiqueta no ayuda al consumidor: lo desorienta.
Conviene recordar, además, qué ha aportado la comercialización independiente: competencia efectiva en un mercado que durante décadas funcionó como un oligopolio; un contrapeso frente a la contratación masiva e impersonal, basado en la cercanía y el asesoramiento; e innovación en las ofertas y en el servicio, con una presión a la baja sobre los precios de la que se ha beneficiado directamente el cliente. La pluralidad del mercado no es una anomalía que corregir: es una conquista que preservar.
Su aportación va más allá de la competencia: impulsa la innovación y la especialización. Muchas comercializadoras independientes han sido pioneras en autoconsumo, comunidades energéticas, eficiencia energética, flexibilidad de la demanda o productos adaptados a empresas y hogares. Generan empleo cualificado y acercan la transición energética al consumidor. Limitar su capacidad de competir empobrecería el funcionamiento del mercado.
A ello se añade un aval que merece ser recordado. La práctica totalidad de las comercializadoras que hoy operan superó la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania, cuando los precios mayoristas alcanzaron niveles muy superiores a los actuales. Aquella fue la prueba de solvencia más severa que ha conocido el sector, y se superó sobre el terreno, no sobre el papel. Ninguna auditoría teórica puede igualar un examen aprobado en las peores condiciones posibles.
Cuestión distinta es la de quienes incumplen sus obligaciones y, con su conducta, perjudican al sistema y a la confianza de los consumidores. Aquí la posición de Acenel es inequívoca: quien incumple, defrauda o pone en riesgo el sistema debe ser detectado, suspendido e inhabilitado. El refuerzo que el mercado necesita apunta en esa dirección: endurecer las condiciones exigibles al incumplidor, no las del conjunto. Pueden implantarse sistemas de detección temprana —seguimiento continuo de garantías, peajes y cargos, con alertas ante los primeros indicios de deterioro— que permitan actuar antes de que el daño se produzca, y no meses después, cuando ya es irreparable. Y pueden establecerse cautelas que impidan que los inhabilitados, o las personas vinculadas a ellos, reincidan constituyendo nuevas sociedades. Buena parte del camino está ya recorrido: la normativa vigente permite inhabilitar al incumplidor y traspasar sus clientes. En esa tarea no habrá aliado más firme que la comercializadora honesta.
Nuestra preocupación es otra, y es de proporcionalidad. Ningún agente de la cadena de suministro soporta una carga económica, regulatoria y administrativa comparable a la de una comercializadora: adelanta pagos, constituye garantías, asume el riesgo de precio y el de impago, y absorbe cada modificación normativa que se aprueba. Se le exige cada vez más y se le reconoce cada vez menos. Las medidas contra las conductas irregulares deben apuntar con precisión a quienes las cometen, sin trasladar al conjunto del sector una carga —o una imagen— que no le corresponde.
Se ha señalado, asimismo, que un mayor número de agentes añade complejidad a la gestión del sistema. Conviene ponerlo en perspectiva: mientras el número de participantes ha crecido de forma moderada, la capacidad de cálculo y la digitalización han avanzado de manera incomparable. Si algo permite la tecnología actual, es integrar a más participantes y aprovechar una competencia más amplia, en lugar de invocar esa complejidad para restringirla.
Un mercado maduro debe conciliar dos objetivos que no son contradictorios: una supervisión exigente y una competencia amplia. Un número elevado de operadores no es un signo de desorden, sino de competencia, y la creciente presencia de comercializadoras independientes constituye uno de los mejores indicadores de un mercado sano. Rigor con el incumplidor, sí; sospecha sobre el conjunto del sector, no.
España afronta, además, una profunda transformación de su sistema energético. Alcanzar los objetivos de electrificación, descarbonización y participación activa del consumidor exigirá un mercado abierto, competitivo y con operadores diversos, capaces de innovar y de ofrecer soluciones adaptadas a cada cliente. Defender la comercialización independiente es, en definitiva, defender la competencia, la libertad de empresa y el bolsillo del consumidor. Sería una pésima noticia que, con la excusa de perseguir a unos pocos, acabáramos empobreciendo el mercado que ha conseguido, al cabo de tantos años, abaratar de verdad la factura de la luz. Acenel seguirá ofreciéndose como interlocutor leal y constructivo ante las administraciones y los organismos reguladores para lograrlo.
Feed MRSS-S Noticias
