Transformación Digital dio cuenta ayer de un balance cada vez más inquietante para los ciudadanos. Las consultas telefónicas por ciberestafas se dispararon en el primer semestre del año. El servicio de asistencia 017 vio duplicarse las actuaciones durante la primera parte del año, acercándose a los 100.000 requerimientos. Se trata de una cifra que hace no demasiado correspondía al volumen anual de interacciones. Resulta también llamativo el creciente peso de las incidencias económicas y de inversión. En los seis primeros meses del año, las consultas sobre falsas inversiones y criptos multiplicaron por siete los registros de todo 2022. Las relacionadas con fraude bancario se multiplicaron por cuatro.
El servicio nacional de ayuda en ciberseguridad ha recibido en la primera parte de este año cerca de 100.000 consultas
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos
El servicio nacional de ayuda en ciberseguridad ha recibido en la primera parte de este año cerca de 100.000 consultas


Transformación Digital dio cuenta ayer de un balance cada vez más inquietante para los ciudadanos. Las consultas telefónicas por ciberestafas se dispararon en el primer semestre del año. El servicio de asistencia 017 vio duplicarse las actuaciones durante la primera parte del año, acercándose a los 100.000 requerimientos. Se trata de una cifra que hace no demasiado correspondía al volumen anual de interacciones. Resulta también llamativo el creciente peso de las incidencias económicas y de inversión. En los seis primeros meses del año, las consultas sobre falsas inversiones y criptos multiplicaron por siete los registros de todo 2022. Las relacionadas con fraude bancario se multiplicaron por cuatro.
La realidad es que, del ya tradicional phishing –cuando los ciberdelincuentes contactan con los clientes haciéndose pasar por su banco para que estos les transfieran sus ahorros– a la más sofisticada suplantación de identidad por brókers online, pasando por las ofertas ficticias de plataformas de inversión, la amenaza se presenta cada vez más como una hidra de múltiples cabezas. Y ha expuesto a los bancos a un entorno de hackers y ciberdelincuentes que, a menudo, van por delante de ellos. La misma IA que va a revolucionar las entidades y disparar su eficiencia es la que permite simular la voz de agentes financieros o generar información fraudulenta. El sector bancario justifica que la mayoría de estos delitos se producen fuera de su perímetro y señala a otros actores como las telecos, con las que trabajan en la Brigada Antifraude, liderada por el Ministerio de Economía.
Ahora bien, más allá de los diferentes argumentos –algunos sensatos y otros paños calientes–, es necesario que todos los implicados hagan más, antes que el impacto social de estos procesos se imponga y caiga a plomo sobre la reputación de las empresas y las administraciones. El golpe de perder unos ahorros para una persona, a veces de avanzada edad, puede tener un impacto decisivo en su modo de vida. No se puede medir en cifras, sin embargo, el daño emocional de haber sido víctima de un engaño. Carlos Cuerpo acaba de anunciar su intención de reactivar la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero, una ventanilla única para la resolución extrajudicial de conflictos entre banca y consumidores. La iniciativa cogió vuelo tras la campaña Soy viejo, pero no idiota, que canalizó el malestar de los mayores al sentirse desplazados por los bancos. La experiencia demuestra que es mejor encontrar las soluciones antes de que la bola de nieve sea imparable. No hay que ser un lince para ver una en ciernes.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Feed MRSS-S Noticias
