La contratación pública en materia de defensa en España se ha concentrado en los grandes grupos empresariales, con las 15 mayores corporaciones acaparando el 43% del importe total, según un estudio elaborado con inteligencia artificial de BBVA Research. El servicio de estudios de la entidad financiera ha analizado 26.000 acuerdos de Consejo de Ministros desde 2013 para calcular el gasto promedio que España ha destinado a la materia.
BBVA Research criba mediante IA los acuerdos de Consejo de Ministros y detecta que Madrid, Sevilla, Albacete y Asturias son los polos industriales más favorecidos
La contratación pública en materia de defensa en España se ha concentrado en los grandes grupos empresariales, con las 15 mayores corporaciones acaparando el 43% del importe total, según un estudio elaborado con inteligencia artificial de BBVA Research. El servicio de estudios de la entidad financiera ha analizado 26.000 acuerdos de Consejo de Ministros desde 2013 para calcular el gasto promedio que España ha destinado a la materia.
BBVA Research analiza el gasto en defensa, que por su naturaleza es difícil de medir, con una aproximación al esfuerzo real por año. Los contratos contemplan grandes programas, como la compra de un buque nuevo o una aeronave, cuyo importe se va repartiendo en varios años. Por ejemplo, calcula que el récord de dinero comprometido que se registró en diciembre de 2025, solo en el Consejo de Ministros del 23 de diciembre se aprobaron más de 2.000 millones de euros, prolongará sus efectos hasta 2035. Es decir, esa importante cifra no se desembolsó en 2025, pero irá fluyendo en los años siguientes. El 75% de lo adjudicado en ese mes se fue para sistemas de armas, helicópteros y aviones con Indra como principal contratista, seguido de lejos por Airbus y Escribano.
Con esta aproximación, una de las conclusiones es que en 2025, cuando no hubo presupuestos, el Gobierno aprobó un importe de 4.750 millones de euros de media para cada año del nuevo ciclo de programas de inversión (hasta 2035), más de seis veces la cifra del periodo 2013-2024.
En una nota anterior del 6 de agosto, el organismo cifraba en 200 millones de euros el ritmo mensual de adjudicaciones durante el primer semestre de 2026, algo por debajo de los 300 millones de media mensual alcanzados en la segunda mitad del 2025. El importante ritmo de acuerdos facilitó alcanzar el objetivo de gasto del 2% del PIB en 2025, tal y como reclama la OTAN, con un récord de gasto comprometido que parece se puede estar manteniendo en el 2026. “Mantener este esfuerzo requerirá consolidar una senda de crecimiento sostenido del gasto”, dice la entidad.
El Gobierno se ha comprometido a presentar unos Presupuestos Generales en septiembre que reemplacen la prórroga que rige desde 2023. El partido minoritario en la coalición, Sumar, ya ha mostrado sus reticencias para continuar con el incremento del gasto que la OTAN fijó en un 3,5% del PIB en inversión directa y hasta un 5% en indirecta, aunque España aseguró que cumpliría sus compromisos con la alianza sin alcanzar esos porcentajes. Si se presentan, las nuevas cuentas tendrán que recoger este mayor gasto en defensa; ocupar el espacio que dejarán los Fondos de Recuperación que se acaban este año y seguir manteniendo los compromisos de estabilidad y déficit, además de atender las obligaciones habituales de incremento de las pensiones y otros gastos ineludibles.
Madrid, Sevilla, Albacete y Asturias son los polos tecnológicos que se han quedado con una mayor parte de estos fondos, según la sede social de las empresas adjudicatarias. El informe de BBVA destaca cómo la composición del gasto indica un cambio estructural. En la primera parte del período observado, la mayor parte del dinero iba dirigido a modernización y mantenimiento, pero en 2025 se repartió en diversas categorías de inversión militar, desde sistemas de armas a capacidades aéreas, infraestructuras, ciberdefensa, I+D, logística o munición, lo que la entidad ve como una digitalización del sector.
La adquisición de equipamiento militar se lleva el grueso del dinero, pero también crecen los servicios asociados al mantenimiento, el software y las comunicaciones. En las capacidades terrestres y marítimas predomina la industria española, pero en la aérea son los programas de cooperación internacional los que tiran del sector, con protagonismo de Italia, Francia y Alemania.
El centro demoscópico Opina 360, fundado por el ex director de Presidencia en la primera etapa de Pedro Sánchez, Iván Redondo, también ha publicado este agosto un cálculo de lo gastado en 2025, en este caso tomando los datos de la Intervención General del Estado como fuente. Así, el gasto efectivo en 2025 habría llegado a los 23.333 millones de euros, 7.411 millones más que el año anterior, lo que supone una subida del 46,5%. El informe compara este dato con la supuesta subida registrada en los presupuestos, del 3,3%. El nuevo dinero se ha canalizado mediante créditos extraordinarios.
Con esta metodología, el gasto público efectivo en defensa en 2025 habría crecido un 146,3% con respecto a 2018. Estos datos se complementan con los cálculos de algunos organismos internacionales como el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo, que ya han situado a España como uno de los países donde más está creciendo la inversión pública en gasto militar.
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