En los mercados no influye solo lo que sucede, sino también, con mucha frecuencia, lo que parece que sucede, o lo que se teme o se espera que suceda. Es lo que ocurre, en parte, con el petróleo y la intensificación de las tensiones en el golfo Pérsico. Aunque los países de la zona han encontrado alternativas para enviar su producto, les sale más caro hacerlo, y la certidumbre es menor. Y, a medida que se acercan las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos y las legislativas de Israel, hay más posibilidades de que Donald Trump y Benjamín Netanyahu vuelvan a atacar con dureza Irán. Trump se inclina por esperar a después de los comicios, el martes 3 de noviembre, a fin de evitar que el combustible suba aún más de precio, pese a que Netanyahu preferiría hacerlo antes de su cita con las urnas, el martes anterior. El conflicto puede así ir a más, pero el solo hecho de que no se vislumbre una salida va acumulando inquietud en los inversores. Por ahora, las reservas de crudo, de diésel en particular, ayudan a limitar los daños. Pero la cronificación de los conflictos, como ya mostraba el caso de Ucrania, perjudica a la economía. Y a los ciudadanos, votantes o no.
Las reservas de petróleo amortiguan el golpe, pero la prolongación del conflicto encarece el suministro y acumula inquietud entre los inversores
En los mercados no influye solo lo que sucede, sino también, con mucha frecuencia, lo que parece que sucede, o lo que se teme o se espera que suceda. Es lo que ocurre, en parte, con el petróleo y la intensificación de las tensiones en el golfo Pérsico. Aunque los países de la zona han encontrado alternativas para enviar su producto, les sale más caro hacerlo, y la certidumbre es menor. Y, a medida que se acercan las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos y las legislativas de Israel, hay más posibilidades de que Donald Trump y Benjamín Netanyahu vuelvan a atacar con dureza Irán. Trump se inclina por esperar a después de los comicios, el martes 3 de noviembre, a fin de evitar que el combustible suba aún más de precio, pese a que Netanyahu preferiría hacerlo antes de su cita con las urnas, el martes anterior. El conflicto puede así ir a más, pero el solo hecho de que no se vislumbre una salida va acumulando inquietud en los inversores. Por ahora, las reservas de crudo, de diésel en particular, ayudan a limitar los daños. Pero la cronificación de los conflictos, como ya mostraba el caso de Ucrania, perjudica a la economía. Y a los ciudadanos, votantes o no.
Osborne reza para que estas Navidades vengan felices
En las ciudades a veces parecen extenderse tendencias impalpables que afectan al ánimo colectivo. Hay primaveras descafeinadas en las que a la gente le cuesta llenar las terrazas y navidades que invitan a tirar la casa por la ventana.
Osborne, dueño de Cinco Jotas, concentra el 60% de sus ventas en los últimos tres meses del año. Su consejero delegado, Fernando Terry, se muestra optimista y confía en que la gente se “deje llevar” estas fiestas. Esa alegría ayudaría a compensar el cierre de México y Japón a sus jamones por la peste porcina africana. Nadie más que ellos espera unas felices fiestas.
La IA ahorra trabajo, la banca ahorra trabajadores
En los últimos meses vemos cada vez más despidos justificados por la llegada de la inteligencia artificial, sobre todo en el sector de la banca. Barclays prevé eliminar 5.000 empleos, el 5% de su plantilla, pese a ganar más, aunque menos de lo esperado por la debilidad de renta fija.
Entre los perfiles afectados menciona a los desarrolladores, una profesión que durante al menos una década ha estado entre las más demandadas del mercado laboral. Queda la duda de cuánto trabajo sustituye realmente la IA y cuánto sirve para presentar un ajuste como el fruto de una inversión tecnológica acertada. En cualquier caso, las mejoras de productividad también podrían servir para crecer, acortar jornadas o bajar precios. No solo para reducir plantilla.
La frase del día
Tenemos que construir centrales nucleares en California. No hay otra opción. Las autoridades tienen que ser más contundentes con la descarbonización
Arnold Schwarzenegger, exgobernador de Ccalifornia
Una revolución sanitaria a medida del sastre
A veces, las invenciones que parecían de ciencia ficción llegan sin que tengamos la sensación de asistir a algo histórico. Simplemente suceden. Algo así ha ocurrido con los medicamentos para perder peso como Ozempic o Zepbound, que han transformado el tratamiento de la obesidad. Esta revolución sanitaria tiene además unos ganadores imprevistos, los sastres.
En Estados Unidos, donde el sobrepeso es un problema sanitario extendido, muchas personas recurren a ellos porque la ropa les queda grande y siguen perdiendo peso. Una empresa asegura acortar hasta 500 cinturones por semana, con el consiguiente aumento del negocio. Quizá toda esta historia demuestre que ningún oficio, por pasado de moda que parezca, puede darse por perdido.
Feed MRSS-S Noticias
