Latinoamérica es un subcontinente tan variopinto como los acuerdos comerciales que trufan la región. La CEOE y la gran patronal del otro lado del Atlántico, CEIB (Consejo de Empresarios Iberoamericanos) han elaborado un informe que radiografía los vínculos comerciales tras la entrada en vigor del tratado de UE-Mercosur. La foto muestra unas relaciones atomizadas, con un nido de normas superpuestas, pero también con un intento de los países de la zona por minimizar su dependencia del mercado estadounidense. Asia va cobrando protagonismo, con cinco países —Chile, Perú, Costa Rica, Ecuador y Nicaragua— que tienen tratados de libre comercio con China, y Honduras, que cuenta con un acercamiento estrecho. Corea del Sur o Singapur son otras de las jurisdicciones que llevan al continente a mirar al Pacífico con múltiples acuerdos comerciales, algunos aún en negociación. El documento que recoge estas tendencias se ha elaborado con motivo de la cumbre empresarial Iberoamericana que se celebrará los próximos 3 y 4 de noviembre en Madrid.
El tratado de la UE con Mercosur se abre paso en el caos regulatorio del continente, según un informe de CEOE y CEIB, la gran patronal de la región
El tratado de la UE con Mercosur se abre paso en el caos regulatorio del continente, según un informe de CEOE y CEIB, la gran patronal de la región
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Latinoamérica es un subcontinente tan variopinto como los acuerdos comerciales que trufan la región. La CEOE y la gran patronal del otro lado del Atlántico, CEIB (Consejo de Empresarios Iberoamericanos) han elaborado un informe que radiografía los vínculos comerciales tras la entrada en vigor del tratado de UE-Mercosur. La foto muestra unas relaciones atomizadas, con un nido de normas superpuestas, pero también con un intento de los países de la zona por minimizar su dependencia del mercado estadounidense. Asia va cobrando protagonismo, con cinco países —Chile, Perú, Costa Rica, Ecuador y Nicaragua— que tienen tratados de libre comercio con China, y Honduras, que cuenta con un acercamiento estrecho. Corea del Sur o Singapur son otras de las jurisdicciones que llevan al continente a mirar al Pacífico con múltiples acuerdos comerciales, algunos aún en negociación. El documento que recoge estas tendencias se ha elaborado con motivo de la cumbre empresarial Iberoamericana que se celebrará los próximos 3 y 4 de noviembre en Madrid.
La región en su conjunto tiene hasta 419 instrumentos comerciales declarados. El84% de los países latinoamericanos mantienen acuerdos con la Unión Europea (entre ellos el bloque de Mercosur: Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), y el 58% dispone de acceso preferencial tanto al mercado de Estados Unidos como al del Reino Unido. Aunque Estados Unidos está en su zona de influencia, el viraje que dio Donald Trump a la política arancelaria les está empujando a buscar acuerdos con terceros países cada vez más alejados. México, que era el principal socio comercial en la región, tiene ahora que someter a revisiones anuales su acuerdo con Estados Unidos, lo que el informe destaca como un antes y un después.
La mirada hacia Asia ha llevado a que los países con fachada al océano Pacífico tengan grados de apertura mayores. Chile tiene 36 instrumentos comerciales y Perú 24, seguidos de Brasil. México tiene tan solo 20, pero es el país que hace de crisol comercial, con acuerdos con los otros países de Norteamérica, con la Unión Europea y con el Pacífico.
El acuerdo entre el bloque de Mercosur y la Unión Europea lleva algo menos de seis meses en vigor, y por el momento no hay datos suficientes para ver si comienza a dar sus frutos. El mercado más grande y más apetitoso para las empresas españolas, Brasil, es uno de los más ensimismados. El reglamento para las certificaciones para la importación del vino aún no está desarrollado, prueba del desafío que va a suponer aterrizar el pacto. Una de las principales oportunidades del negocio para España y el resto de la UE es que Mercosur no tiene alianzas comerciales con Estados Unidos, y pese a su buena relación con Argentina, la victoria de Lula aleja la posibilidad de un acuerdo como bloque con Washington.
Además de Mercosur y el bloque de naciones centroamericanas, el resto de países negocian bilateralmente, incluso entre ellos, sus relaciones comerciales. En muchos casos, tienen grados de apertura mayores con otros continentes que con los países vecinos. “Les es más fácil configurar acuerdos con terceros que entre ellos, porque sus estructuras productivas son similares”, dice Gregorio Izquierdo, director de Economía de la CEOE. Pese a las reticencias que tienen en que comerciar entre iguales les hará salir perdiendo, Izquierdo defiende que en materia comercial, las economías que son similares son las que tienen más posibilidades de conseguir mayores ventajas.
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