
Nokia ha anunciado el nombramiento de Fernando Rionegro como nuevo director general (country manager) para España en sustitución de Ignacio Gallego, quien mantendrá sus responsabilidades comerciales dentro de la filial, según comunicó la empresa tecnológica. Rionegro, con más de 20 años de experiencia en el sector y cargos directivos previos en la firma, asumirá la representación institucional de la compañía para impulsar el negocio y reforzar la relación con clientes, administraciones públicas y universidades. El relevo directivo coincide con el centenario de la presencia del grupo en el mercado español.
Fernando Rionegro sustituye a Ignacio Gallego en la cúpula de la filial española
Nokia ha anunciado el nombramiento de Fernando Rionegro como nuevo director general (country manager) para España en sustitución de Ignacio Gallego, quien mantendrá sus responsabilidades comerciales dentro de la filial, según comunicó la empresa tecnológica. Rionegro, con más de 20 años de experiencia en el sector y cargos directivos previos en la firma, asumirá la representación institucional de la compañía para impulsar el negocio y reforzar la relación con clientes, administraciones públicas y universidades. El relevo directivo coincide con el centenario de la presencia del grupo en el mercado español.
Rionegro señaló que sus prioridades serán reforzar la colaboración con el ecosistema tecnológico local y preparar la infraestructura nacional para el despliegue de la inteligencia artificial. La firma desarrolla en España operaciones de redes móviles, transporte óptico, redes IP, ciberseguridad y tecnologías para el entorno industrial.
El relevo en la dirección ejecutiva de la filial se produce en un momento operativo estratégico para el mercado español de telecomunicaciones que aborda la renovación de sus redes bajo la presión de disminuir la presencia de la china Huawei por el veto de la UE. Orange España ha abierto formalmente la licitación para la adjudicación de su nueva red de radio móvil, invitando a cuatro suministradores tecnológicos: Ericsson, Huawei, Nokia y Samsung. El proceso arranca oficialmente en octubre de 2026 con la solicitud de propuestas técnicas y económicas para la selección de los proveedores de sus futuras estaciones base, con la previsión de resolver el concurso a mediados de diciembre del mismo año.
Asimismo, el cambio directivo local se enmarca en un escenario de ajuste tras los resultados de 2025 y en mitad de una reorganización corporativa internacional. Nokia Spain registró un beneficio neto de 488.000 euros en 2025, un 24,8% menos respecto a los 649.000 euros del año anterior. Las ganancias antes de impuestos disminuyeron un 27,4%, hasta los 6,1 millones de euros, mientras que la facturación neta cedió un 1,43% interanual, situándose en 381,62 millones de euros. Precisamente, Gallego prometió volver al crecimiento de ingresos en 2026 en su última comparecencia pública.
La compañía atribuye el descenso en la cifra de negocios a la desaceleración económica global, a la moderación en las inversiones de los operadores tras los despliegues de 5G y a tensiones en la cadena de suministro que redujeron sus aprovisionamientos un 22%. Por divisiones, Carrier y Servicios generó 344,6 millones de euros (el 90,3% del total) y Empresa aportó 37,1 millones. Los gastos de personal de la filial subieron un 5,7% hasta los 74 millones de euros por el impacto de la inflación, incluyendo 14,2 millones en indemnizaciones por despido refacturadas a la matriz.
A escala internacional, Nokia ha puesto en marcha una nueva estructura operativa que entró en vigor el 1 de enero de 2026. El grupo ha reorganizado su negocio en dos grandes divisiones: Network Infrastructure (redes ópticas, IP y fijas) y Mobile Infrastructure (redes móviles, software de núcleo y estándares). Paralelamente, ha separado activos no estratégicos, como los equipos CPE de acceso inalámbrico fijo, para evaluar su venta o discontinuación.
Como parte de este proceso, la multinacional finlandesa prevé contabilizar en 2026 unos 800 millones de euros en costes de reestructuración, incluidos 200 millones asociados a nuevas medidas de ahorro centradas en Europa. Asimismo, Nokia ha acelerado la reorganización de sus operaciones en China, donde prevé cerrar casi todas sus instalaciones continentales antes de finales de 2026 e integrar su antigua sociedad conjunta en la estructura global.
A nivel consolidado, el grupo Nokia cerró 2025 con un beneficio neto de 651 millones de euros, una caída del 49%, pese a elevar sus ingresos un 3% hasta los 19.889 millones. En la primera mitad de 2026, la matriz retornó al crecimiento al facturar 4.815 millones de euros (un 8,4% más) y obtener un beneficio neto semestral de 88 millones de euros, impulsado por la demanda de infraestructura para la nube e inteligencia artificial.
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